De mayor quiero ser como tú,...
Tienes una vida linda,
en el sitio que quieres, con la gente que quieres,
la luz te llena,
la energía te rodea, la felicidad abunda,
la soledad te golpea, el amor te hace daño,
el gimnasio te aburre, tu trabajo te agobia,
tus amigos te quieren,
siempre tienes una maravillosa sonrisa en la cara,
la gente te observa, te sonríe,
compartes una alegría intrínseca con gente que quizás nunca vuelvas a ver,
y aunque volvieras a verlos algún día dejarían de estar.
De qué huyes, princesa de la tierra,
qué te ha hecho tanto daño,
que ya estas cansada de sufrir, que ya
tus últimas fuerzas se esparcen por los suelos infértiles
de la incognita de tu existencia.
Nadie podrá saber quién eres
ni si exististe en realidad alguna vez,
paseas por los suelos mojados borrando tus huellas
para que nadie te extrañe,
para que sepa el mundo que nadie te puede poseer
que nadie es dueño del privilegio de robar tu alegría
ni de hacerte derramar una lágrima
por culpa del dolor.
De ese mismo dolor que te nutre, y te alimenta
y como una planta,
en un ardid fotosintético,
lo absorverás y lo convertirás en el amor
que te llena de abundancia
que te llena la cara de risa
y la vida de luz.
De mayor, quiero aprender a ser felíz,
a disfrutar hasta del dolor, a llevar una vida
y a vivirla
de mayor, quiero ser como tú.
en el sitio que quieres, con la gente que quieres,
la luz te llena,
la energía te rodea, la felicidad abunda,
la soledad te golpea, el amor te hace daño,
el gimnasio te aburre, tu trabajo te agobia,
tus amigos te quieren,
siempre tienes una maravillosa sonrisa en la cara,
la gente te observa, te sonríe,
compartes una alegría intrínseca con gente que quizás nunca vuelvas a ver,
y aunque volvieras a verlos algún día dejarían de estar.
De qué huyes, princesa de la tierra,
qué te ha hecho tanto daño,
que ya estas cansada de sufrir, que ya
tus últimas fuerzas se esparcen por los suelos infértiles
de la incognita de tu existencia.
Nadie podrá saber quién eres
ni si exististe en realidad alguna vez,
paseas por los suelos mojados borrando tus huellas
para que nadie te extrañe,
para que sepa el mundo que nadie te puede poseer
que nadie es dueño del privilegio de robar tu alegría
ni de hacerte derramar una lágrima
por culpa del dolor.
De ese mismo dolor que te nutre, y te alimenta
y como una planta,
en un ardid fotosintético,
lo absorverás y lo convertirás en el amor
que te llena de abundancia
que te llena la cara de risa
y la vida de luz.
De mayor, quiero aprender a ser felíz,
a disfrutar hasta del dolor, a llevar una vida
y a vivirla
de mayor, quiero ser como tú.
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