ENFERMEDAD.
Qué familia más enferma tengo.
De verdad.
Todo el rato viendo quén va a joder al otro.
Que si uno no puso los cheques; que el otro lo “tuvo que hacer”.
Lo tuvo que hacer.
Era una obligación.
Ojalá yo tuviera la capacidad de tener esas obligaciones.
Y lo haría.
Con gusto.
Y con Orgullo, de que tengo la bravura y de que he podido, en base a mi trabajo y a mi vida, generar la capacidad para poder hacer esas cosas.
Y de enseñarle a mi familia que se puede contar conmigo.
Aunque no se pueda contar con nadie más.
Yo tengo HONOR.
Y me da igual que los demás no lo tengan. YO lo tengo.
Y me da igual si pierdo dinero.
Y me da igual si los demás piensan que soy una idiota.
Yo sé quién soy.
No necesito que nadie me lo diga.
Cada vez tengo menos ganas de volver.
Lo siento.
Lo siento por vosotros.
P.
Comentarios