Manifesto
Escuchando a los Rolling Stones, y abriendo mi cabeza a un sinnúmero de pensamientos que ahogan mi mente, luego de leer "Las voces del Desierto" de Marlo Morgan, y de darle cabida a tanto entendimiento, a la conciencia universal; explicándome tantas cosas que llegaron a mi conciencia personal de la manera más natural, no leyendo, sino dándome cuenta, aceptando mis propias verdades y no las que se me quisieron imponer; tantas cosas que nunca hicieron sentido en mi vida, como la competencia en el deporte, o en los juegos, el ganador, el perdedor...
Nunca me hizo gracia la competencia. Yo gano, tu pierdes, yo pierdo, tu ganas, tú eres mejor que yo?, Yo soy mejor que tú?... No es cierto. La vida misma es una ilusión, el poder es una ilusión, dentro de la conciencia universal, el espíritu universal, tu y yo somos la misma cosa; el ganador y el perdedor son la misma cosa, no hay personas mejores que otras, simplemente diferentes. Todos somos los trozos de un rompecabezas, que no podría existir sin una de sus piezas, y cada uno está aquí para ocupar su puesto específico.
Mick Jagger canta "I am ready, but I just can't seem to find my way".
Tanta gente que se pasa la vida buscando el sentido de la vida. Buscando su "Way", su camino, su tarea, el propósito de su vida. Y no se dan cuenta de que no hay ningún sentido que buscar. Ningún propósito. Este es tu camino. El que tienes delante de tus ojos. El que el Universo te ha marcado, el lugar donde naciste y los lugares hacia donde te has desplazado. La gente que has conocido, la manera en que has influido en cada uno de ellos, aunque fuera un ratito, o aunque sea toda una vida. Este es tu propósito. No hay más. No busques fuera lo que está adentro.
Esta vida es la manifestación de un espíritu en un cuerpo físico. Totalmente de acuerdo. La vida nunca empezó, nunca termina, es para siempre.
Yo soy portadora del conocimiento universal. Nunca lo cuestioné. Siempre supe que era así. Y tú también lo eres. Todos lo somos. Pero en el camino nos han sido impuestas otras maneras de ver la vida. La competencia, la deshonestidad, la mentira. Son tantas cosas inútiles que nos han quitado el valioso tiempo que tenemos para experimentar, jugar, cantar, reír, amar, dar gracias...
Gracias, por mi vida, por mi entendimiento, por mis viajes, mi hijo y su sonrisa; gracias por poner en mi camino al padre de mi hijo, que es una bellísima persona y un ser lleno de talentos y virtudes, y del cual mi niño ha heredado un sinfín de cosas maravillosas, y gracias por entregármelo y dejarlo a mi lado, para poder transmitirle todo lo que sé, para que luego él mismo se haga consiente de su propio entendimiento.
Nunca me hizo gracia la competencia. Yo gano, tu pierdes, yo pierdo, tu ganas, tú eres mejor que yo?, Yo soy mejor que tú?... No es cierto. La vida misma es una ilusión, el poder es una ilusión, dentro de la conciencia universal, el espíritu universal, tu y yo somos la misma cosa; el ganador y el perdedor son la misma cosa, no hay personas mejores que otras, simplemente diferentes. Todos somos los trozos de un rompecabezas, que no podría existir sin una de sus piezas, y cada uno está aquí para ocupar su puesto específico.
Mick Jagger canta "I am ready, but I just can't seem to find my way".
Tanta gente que se pasa la vida buscando el sentido de la vida. Buscando su "Way", su camino, su tarea, el propósito de su vida. Y no se dan cuenta de que no hay ningún sentido que buscar. Ningún propósito. Este es tu camino. El que tienes delante de tus ojos. El que el Universo te ha marcado, el lugar donde naciste y los lugares hacia donde te has desplazado. La gente que has conocido, la manera en que has influido en cada uno de ellos, aunque fuera un ratito, o aunque sea toda una vida. Este es tu propósito. No hay más. No busques fuera lo que está adentro.
Esta vida es la manifestación de un espíritu en un cuerpo físico. Totalmente de acuerdo. La vida nunca empezó, nunca termina, es para siempre.
Yo soy portadora del conocimiento universal. Nunca lo cuestioné. Siempre supe que era así. Y tú también lo eres. Todos lo somos. Pero en el camino nos han sido impuestas otras maneras de ver la vida. La competencia, la deshonestidad, la mentira. Son tantas cosas inútiles que nos han quitado el valioso tiempo que tenemos para experimentar, jugar, cantar, reír, amar, dar gracias...
Gracias, por mi vida, por mi entendimiento, por mis viajes, mi hijo y su sonrisa; gracias por poner en mi camino al padre de mi hijo, que es una bellísima persona y un ser lleno de talentos y virtudes, y del cual mi niño ha heredado un sinfín de cosas maravillosas, y gracias por entregármelo y dejarlo a mi lado, para poder transmitirle todo lo que sé, para que luego él mismo se haga consiente de su propio entendimiento.
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