Loveliness

Estamos enfermos.

Llevados por los falsos estándares de esta sucia sociedad, nos encontramos en una imagen frente al espejo que no nos ha ayudado a cultivar nada. Estamos tristes. Solos.

Necesitamos tanto cariño, estamos tan faltos de afecto que somos capaces de aceptar situaciones que no nos gustan. Nos dejamos tocar, besar. Nos dejamos follar. Con tal de tener a alguien a quien creemos que queremos a nuestro lado. Y que por supuesto, es alguien que no nos corresponde.

Aceptamos el hecho de que no nos serán fieles. Que nuestro amor no será correspondido, ni respetado, ni valorado de la misma manera. Y es que nuestro amor es malo? está caducado; o es de baja calidad? Es verdad que nos sometemos a vejaciones horribles, no solo físicas sino emocionales, por el bajo valor que NOSOTROS MISMOS fijamos a la mercancía que se transa en el juego del amor. Y el precio que pagamos es muy alto.

Una vez robé un diccionario de filosofía de una biblioteca. Y lo robé, porque la definición de amor era como de cuatro páginas. Y me pareció fascinante. Y una de las cosas que más me quedó grabada fue la manera en que justamente, con equidad y justicia, debíamos repartir nuestro amor. Que, al contrario de las equivocadas ideas que nos inculca la religión, de ninguna manera todas las personas son merecedoras de nuestro amor. Porque al amar a todo el mundo, le estamos haciendo un flaco favor a quien se ha mantenido a nuestro lado para ganarse nuestro amor. Porqué entonces debiéramos regalar nuestro amor a quien no se lo ha ganado? O a quien no lo valora?

Según los auténticos, sólo podemos hacer feliz a una persona a la vez. Y si con mi canto hago feliz a quien tengo a mi lado, pues ya está. Ese es el propósito de mi vida, en ese instante. Puede que al siguiente cambie; por eso, igual que decía Osho a los sannyas, es incorrecto y peligroso asignar un nombre "de por vida" a una persona. Porque esa persona cambia. Su propósito cambia. Lo que él hizo, de rebautizar a sus seguidores con otro nombre "para siempre", era un error, porque los encerraba en una jaula de la cual no podían salir. Y aunque fuese un regalo, cualquier lugar del que, al entrar, nunca más puedes salir, es una jaula. Una prisión.

Comentarios

Entradas populares de este blog

COOL.

ENFERMEDAD.

Life ain't fare.